CASTELLANO
Hoy en día, con las nuevas
tecnologías, es prácticamente imposible no enterarse de los nuevos artistas que
aparecen e inundan -sin previo aviso- el panorama musical con
canciones carentes de cualquier vestigio de complejidad. Un ejemplo de esto,
son artistas tipo: "Justin Bieber", que llegan a las listas de éxitos
empujados por la invisible fuerza del fervor vaginal.
Vale, tampoco es plan de
frivolizar, nuestro querido Justin se lo curró sobremanera subiendo vídeos diariamente
a ese vertedero de miserias humanas conocido también por el nombre de Youtube.
Aunque claro, tampoco sería lícito atribuirle todo el mérito a su
inquebrantable amor por el trabajo, ya que su precioso flequillo y la extremada
comercialidad de su nombre "Justin" (un name que fue excesivamente popular en el medio rural español) le
vinieron como anillo al dedo.
Voy a detenerme aquí, me conozco,
y entraré en una espiral de insultos innecesarios hacia Bieber: un producto totalmente
consagrado, un chico que pretende destronar al mismísimo Michael Jackson y, de ese modo, poder construir una mansión
completamente antagónica a la de Jackson. Una casona que estaría destinada a
ser un paraíso para ancianos decrépitos, con los que saciar su voracidad
sexual. No puede ser, ya me he excedido, soy un auténtico bruto: pobre Selena
Gómez.
Bueno, ahora en serio, esto era
una pequeña broma para atraer vuestra esquiva atención y de ese modo poder
abrir las puertas al tema que hoy me cita aquí: ese grupo formado por rudos hombretones
llamado One Direction.
En primer lugar, y como
información, decir que este grupo infame nació a raíz del programa The X Factor. Claro, hasta aquí todo
parece medianamente razonable: el típico grupo de "amigos", que se
juntan y quieren vivir de la música aprovechando el impulso de un formato
televisivo exitoso. No obstante, la verdadera causa de mi odio hacia estos
chavales tan "monos" recae en la forma y en la facilidad con la que
han llegado a rozar el olimpo de la música. Es decir, las fórmulas del éxito
son fácilmente procesables para todo el mundo: chicos relativamente hermosos
(están cañón vamos, como diríais vosotras), voces aterciopeladas (aunque luego
hagan playback hasta cuando cantan en
la ducha), vídeos evocando los largos y cálidos días de verano, chicas
abducidas por la humedad de sus entrepiernas etc.
Esta sencillez en los métodos, y
que cosecha tantos éxitos me hace pensar: ¿Es tan simple la sociedad? ¿Seré yo
que intento dotarla de una complejidad que no posee? ¿Es esta la tendencia que
seguirá la música en el futuro?
Sinceramente, cada día que
escucho música "actual" añoro más los clásicos. Seré yo, que soy un romántico
empedernido que aún no ha perdido el gusto por las cosas. Para acabar, decir
que no me gusta nada arremeter contra los gustos ajenos en mis entradas (jaja); pero la sociedad me impide ser
transigente.
Por último, y como colofón, me
gustaría plantearos una pregunta para que la contestéis en los comentarios. ¿Os
parece que la música está experimentando una evolución hacia la simplicidad y,
en consecuencia, hacia la mediocridad?
CATALÀ
Avui dia, amb les noves tecnologies, és pràcticament impossible no assabentar-se dels nous artistes que apareixen i inunden-sense previ avís-el panorama musical amb cançons que no tenen qualsevol vestigi de complexitat. Un exemple d'això, són artistes tipus: "Justin Bieber", que arriben a les llistes d'èxits empesos per la invisible força del fervor vaginal.
Val, tampoc és pla de frivolitzar, el nostre estimat Justin es va currar gran manera pujant vídeos diàriament a aquest abocador de misèries humanes conegut també pel nom de Youtube. Encara que clar, tampoc seria lícit atribuir tot el mèrit al seu indestructible amor pel treball, ja que el seu preciós serrell i l'extremada comercialitat del seu nom "Justin" (un name que va ser excessivament popular en el medi rural espanyol) li van venir com anell al dit.
Vaig a aturar-me aquí, em conec, i entraré en una espiral d'insults innecessaris cap Bieber: un producte totalment consagrat, un noi que pretén destronar el mateix Michael Jackson i, d'aquesta manera, poder construir una mansió completament antagònica a la de Jackson. Una casona que estaria destinada a ser un paradís per a gent gran decrèpits, amb els que satisfer la seva voracitat sexual. No pot ser, ja m'he excedit, sóc un autèntic brut: pobre Selena Gómez.
Bé, ara seriosament, això era una petita broma per atreure la vostra esquiva atenció i d'aquesta manera poder obrir les portes al tema que avui em cita aquí: aquest grup format per rudes homenots anomenat One Direction.
En primer lloc, i com a informació, dir que aquest grup infame va néixer arran del programa The X Factor. És clar, fins aquí tot sembla mitjanament raonable: el típic grup de "amics", que s'ajunten i volen viure de la música aprofitant l'impuls d'un format televisiu reeixit. No obstant això, la veritable causa del meu odi cap a aquests xavals tan "micos" recau en la forma i en la facilitat amb què han arribat a fregar l'olimp de la música. És a dir, les fórmules de l'èxit són fàcilment processables per a tothom: nois relativament bonics (estan canó anem, com diríeu vosaltres), veus vellutades (encara que després facin playback fins quan canten a la dutxa), vídeos evocant els llargs i càlids dies d'estiu, noies abduïdes per la humitat dels seus entrecuix etc.
Aquesta senzillesa en els mètodes, i que recull tants èxits em fa pensar: ¿És tan simple la societat? Seré jo que intento dotar-la d'una complexitat que no té? És aquesta la tendència que seguirà la música en el futur?
Sincerament, cada dia que escolto música "actual" enyoro més els clàssics. Seré jo, que sóc un romàntic empedreït que encara no ha perdut el gust per les coses. Per acabar, dir que no m'agrada gens carregar contra els gustos aliens a les meves entrades (jaja), però la societat m'impedeix ser transigent.
Finalment, i com a colofó, m'agradaria una pregunta perquè la contesteu als comentaris. Us sembla que la música està experimentant una evolució cap a la simplicitat i, en conseqüència, cap a la mediocritat?
ENGLISH
Today, with new technologies, it is virtually impossible not to learn about new artists featured and flood-without notice-the musical with songs lacking any vestige of complexity. An example of this are artists like "Justin Bieber", reaching the charts pushed by the invisible force of vaginal fervor.
Okay, it is not frivolous plan, our beloved Justin Lo Curro is greatly increasing daily videos of human misery that dump known also by the name of Youtube. But of course, it would not be lawful to ascribe all the credit to his unwavering love for the job, as his beautiful bangs and the extreme marketability of his name "Justin" (a name that was too popular in rural Spanish) you came as a ring the finger.
I'll stop here, I know, and go into a spiral of unnecessary insults toward Bieber: a totally dedicated, a boy who aims to dethrone Michael Jackson himself and, thus, to build a mansion completely antagonistic to that of Jackson. A house that would be destined to be a haven for elderly decrepit, with which to quench their sexual voracity. No way, I've exceeded'm a real gross: Selena Gomez poor.
Well, seriously, this was a little joke to draw your attention elusive and thus to open the doors to the issue before me quote here: this group consists of tough big men called One Direction.
First, and as information, this infamous group that arose out of the program The X Factor. Of course, so far everything seems fairly reasonable: the typical group of "friends" who want to live together and the music building on the momentum of a successful TV format. However, the real cause of my hatred for these kids as "monkeys" lies in the shape and the ease with which they have come to touch the pantheon of music. That is, the formulas are easily processable success for everyone: kids relatively beautiful (we are cannon, as you would say), velvety voices (but then make playback even when singing in the shower), videos evoking the long warm days summer, girls abducted by the wetness of her crotch etc.
This simplicity in the methods, and so successful harvest makes me wonder: Is it as simple society? Is it I'm trying to give it a complexity that has not? Is this the music trend that will continue in the future?
Honestly, every day I hear music "current" miss more classics. Am I, who am a hopeless romantic who has not lost his taste for things. In conclusion, to say that I do not like the taste of others lash out in my posts (haha), but society prevents me from being intransigent.
Finally, to round off, I'd like a question for raising any contestéis in the comments. Do you think that music is experiencing an evolution towards simplicity and, consequently, to mediocrity?
Sin duda, para mi como ya sabes la música (y otros tipo de artes) solo empeoran con el tiempo, desde su época dorada hasta nuestros días, en la música al igual que con la escultura y pintura ese empeoramiento ha llevado siglos (el cine mucho menos) se ha pasado de ser un arte que intentaba cautivar el alma a directamente destrozarla y mearse en ella, diría que es el precio de la libertad pero claro... todos esto es marketing y capitalismo y estos no son sinónimos de libertad aunque nos intenten convencer de lo contrario. Curiosamente en la época de la música culta más clásica como la de Mozart o Beethoven el dinero también mandaba, paradojas de la vida.
ResponderEliminarCreo que no se puede generalizar, yo no opino que la música, la pintura y la escultura se empeoren con los años. Creo que no es justo compararlo, como decir que Da vinci es mejor que Gaudí o viceversa, o comparar la pintura renacentista con la surrealista no es nada justo. Lo mismo para la música, en cada época la música estaba ligada a un momento histórico y en la actualidad esta está ligada a las redes sociales y la importancia de los medios de comunicación, al igual que una etapa donde desde "los mercados" se fomenta el cambio de moda para aumentar el consumo. Eso no significa que sea mejor o peor, solo tienes que buscar y estoy seguro de que hay grupos menos comerciales, solo que como no es positivo su difusión para "los mercados" muchas veces ni nos llegan.
ResponderEliminarMira en eso tienes razón, no lo he explicado bien, Dalí o Gaudí sin duda están a la altura de los más grandes y son del siglo XIX-XX, a mi concretamente lo que me parece una degradación del arte es lo que han hecho en las últimas décadas (Picasso me parece el fin del buen gusto) con alguna excepción claro. Sin duda hoy en día hay los mismos genios que antiguamente (más ya que somos más) pero por desgracia el talento y la genialidad en el arte ya no son tan reconocidos ni reconocibles y la inmensa mayoría son una estafa.
EliminarQuerido Alex, me voy a tomar la libertad de mandarle a freír espárragos por las imbecilidades que está soltando. ¿Como que eso no significa que sea peor o mejor? ¿Usted leyó mi entrada sobre la diferencia irrevocable entre el concepto de calidad y el de gusto? La música de ahora es diferente a la renacentista, en eso estamos de acuerdo; pero el hecho de ser diferente no impide que se puedan realizar juicios de valor, entendiendo estos como juicios de calidad. En definitiva, la música actual es una gran mierda. \m/
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